Un lugar a la vez
Si pones notas aquí mientras las pones en el teléfono, uno de los dos trabajos se pierde. Elige dónde estás trabajando y termina ahí.
Esta página abre el mismo respaldo que tu teléfono guarda en la nube. No hay cuentas ni contraseñas, y tus datos no salen de tu computadora: se quedan en tu carpeta.
Necesitas Google Drive o OneDrive instalado en esta computadora. La página no entra a tu nube por internet: lee la carpeta que el programa de Drive o de OneDrive mantiene sincronizada aquí. Si no lo tienes instalado, o está cerrado, la carpeta no aparece.
¿Solo quieres mirar un respaldo sin dar acceso a la carpeta? . Así puedes ver y editar, pero al guardar se descarga y tienes que moverlo tú.
Tu navegador no permite escribir directamente en una carpeta. Puedes abrir un respaldo y descargar el resultado, pero con Chrome o Edge el trabajo es mucho más cómodo.
Si pones notas aquí mientras las pones en el teléfono, uno de los dos trabajos se pierde. Elige dónde estás trabajando y termina ahí.
Al guardar se escribe el respaldo en tu carpeta. Espera a que OneDrive o Drive terminen de subirlo antes de importarlo en el teléfono.
Cada vez que guardas queda una copia con la hora. Desde el teléfono, en Ajustes, puedes volver a cualquiera de las últimas diez.
Es la misma que elegiste en el teléfono, en Ajustes → Datos → Carpeta de respaldo. Suele estar dentro de OneDrive o Google Drive. Al elegirla aquí, el navegador te pide permiso una vez y la recuerda para la próxima.
Si usas Google Drive, abre primero el programa "Google Drive para escritorio": mientras está cerrado, su unidad (normalmente G:, "Mi unidad") no existe y no vas a encontrar la carpeta. Con OneDrive pasa lo mismo si no está iniciado.
Y si el respaldo de tu teléfono va a una cuenta de nube distinta de la que tienes en esta computadora, no va a estar aquí. En ese caso, cambia la carpeta de respaldo en el teléfono a la nube que sí compartes con la computadora.